El desahucio de Maricarmen podría haber sido uno más, pero ha sido el que ha puesto sobre la mesa el problema de la vivienda en España, del cual Pilar de la Horadada no es una excepción. Y eso, a pesar de lo trágico de su caso, se lo tendremos que agradecer enormemente. Son muchas las personas que se han visto representadas en ella y aún más los que se han visto interpelados por su mensaje:
“Luchad. Defended lo que es vuestro”.
Su caso también ha aflorado lo peor del momento político que vivimos. Para la derecha todo vale. Toda la maquinaria se puso en marcha para insultarla, difamarla y desacreditarla. No han mostrado ni una pizca de humanidad. Aunque solo sea por aquello del respeto a los mayores. Le han perdido el respeto a todo. Y han usado la misma estrategia que contra sus rivales: manipulación y desinformación.
Esta revista es un medio de información del Partido Socialista de Pilar de la Horadada, que nació como una respuesta ante el funcionamiento actual de los medios de comunicación que invisibiliza a la oposición y esa red que lo inunda todo a través de pseudomedios digitales, tertulianos sin escrúpulos ni vergüenza, y las redes sociales. Y hacerlo abiertamente, dando la cara, no como ellos.
Maricarmen no solo ha sido víctima de un sistema económico, jurídico y político que la dejó desprotegida, sino también del ataque de la peor derecha. Por eso, merece que desde aquí alcemos la voz en su defensa y reconozcamos su ejemplo de lucha y valentía, que está sirviendo como inspiración para miles de españoles que hoy salen a la calle o acampan en las plazas.
Murió en el hospital. Después de que la echaran de su casa, el Congreso tumbara de nuevo los decretos que protegían a personas como ella y el presidente del Gobierno nos convocara a las urnas el próximo 29 de noviembre. Todo en apenas un par de semanas, aunque ella llevaba años de lucha. Y ni después de muerta, han dejado de atacarla. Porque ya es un icono de una lucha justa: el derecho a la vivienda.

Foto de Olmo Calvo para El País el día del desahucio de Maricarmen
