jueves, abril 16

50 años de la muerte de Franco

Los jóvenes deben conocer la historia

Cincuenta años después de la muerte del dictador y en pleno auge de la extrema derecha el 17% de los jóvenes, según una encuesta del CIS, cree que la democracia que protege sus derechos es peor que la dictadura que no sufrieron. En estos últimos años y gracias a las redes sociales, se ha iniciado un pretendido blanqueamiento de la figura del dictador. A través de cuentas en las redes se difunde una imagen de Franco muy alejada de la realidad, con la que se pretende banalizar o incluso enterrar su legado de terror. Cantar el “Cara al sol” ha pasado de ser una vergüenza a un divertido meme para los ”followers”.

Muchos se creen las falsas ideas que durante décadas los fascistas han intentado mantener vivas en nuestra sociedad: “con Franco se vivía mejor” o “la dictadura salvó a España del comunismo”. Los jóvenes no tienen información fiel sobre Franco y la dictadura y el que no conoce la historia corre el riesgo de repetirla. Estos jóvenes son así por ignorancia. Si supieran quién fue Franco y lo que significó, se les congelaría la sonrisa.

Una dictadura que condenó a la fosa común, a la cárcel o al exilio a decenas de miles de españoles y firmó sentencias de muerte hasta el último momento, que prohibió los partidos políticos y persiguió la diversidad lingüística o sexual. El miedo heredado sobre esa época ha hecho que el conocimiento sobre este pasaje de la historia de España apenas sea materia de estudio en escuelas e institutos.

El miedo que Franco imprimió en la sociedad española todavía perdura a día de hoy, los políticos tienen razón a la hora de decir que hay que pasar página, pero hay que pasarla sólo cuando se ha leído. Mientras tanto, en el Congreso de los Diputados se oye decir al diputado de Vox, Manuel Mariscal: «El franquismo fue una etapa de reconstrucción, de progreso y de reconciliación”, a este servidor público hay que recordarle que puede decir esas barbaridades en el Congreso gracias a la libertad que le otorga un sistema democrático. En el franquismo nunca habría ocurrido algo así.

Debemos conocer lo que pasó para que no se repita, derribar los falsos mitos que encumbran el franquismo. Por ejemplo, la convicción de que había más seguridad en las calles. Nadie podía contar lo que ocurría entonces en España por la censura.

Las mujeres estaban desprotegidas ante las agresiones de sus parejas o de hombres desconocidos que solían salir impunes. Con la excusa de que “va provocando” reinaba un ambiente de miedo y terror. No podían caminar solas por la noche o ir solas al baño de una cafetería, iban de dos en dos. Se les prohibía tener una cuenta corriente en un banco, viajar o administrar sus bienes sin permiso del marido o del padre.

También es falso que Franco instaurara la edad obligatoria de jubilación, las pensiones, la jornada de trabajo, el salario mínimo o las vacaciones remuneradas. No son creaciones de Franco, como dicen sus propagandistas, sino de la República, e incluso muy anteriores.

Este país no ha sido capaz de explicar a las nuevas generaciones lo que fue el régimen franquista. Estaría bien que los chicos supieran que al cumplir 18 tenían que ir a hacer la mili. ¿Cuántas chicas estarían dispuestas a no estudiar, a convertirse en amas de casa, a servir al marido o a no tener derecho a abrir una cuenta corriente?.

Por eso, al hablar del pasado franquista como una época de orden y bienestar se ignora que dicho orden se construyó sobre la claudicación legal de la mitad de la población. ¿Este es el futuro que quieren estos jóvenes para sus parejas, sus hermanas o sus compañeras de trabajo?

Es necesario que se hable del dolor, del sufrimiento y del atraso que supuso para España la dictadura del general Franco. Que la gente joven conozca la realidad del franquismo y entienda que hubo muy poca gloria en aquellos años excepto para los que disfrutaron de las ventajas del régimen.

Alfonso Armenteros, exconcejal del PSOE de Pilar de la Horadada

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