El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Rubén Ferrándiz, ha criticado el cambio de placas de las calles del municipio, calificando la actuación como “el fiasco de las placas” y denunciando lo que considera un uso partidista de la imagen institucional por parte del equipo de gobierno.

Ferrándiz ha señalado que la sustitución de las placas podría haberse quedado en un problema de material defectuoso, “si no fuera porque detrás hay mucho más”. A su juicio, el predominio del color azul en la señalética y en distintos elementos municipales responde a una estrategia vinculada a la identidad del Partido Popular.
El portavoz socialista sostiene que no se trata de un hecho aislado y menciona como ejemplos el material promocional repartido en fiestas, elementos de campañas municipales, la iluminación de la nueva Casa de Cultura o la estética utilizada en actos institucionales. “No es cuestión de gusto, es política. Y se hace con el dinero de todos y todas”, afirma.
Asimismo, Ferrándiz critica que desde 2019 se haya ido eliminando progresivamente la presencia de los colores vinculados a la identidad histórica del municipio, sustituyéndolos por una imagen que considera claramente partidista. Recuerda que recientemente se ha generado polémica en la Generalitat Valenciana por cuestiones similares, aunque en Pilar de la Horadada —según apunta— esta tendencia comenzó con la llegada del actual equipo de gobierno.
Para el portavoz socialista, esta situación refleja “un uso sectario del Ayuntamiento” y un despilfarro de recursos públicos. “La imagen institucional debe representar a todo el pueblo, no a un partido”, concluye.
